sábado, 31 de enero de 2015

EL VIAJE DE CHIHIRO (千と千尋の神隠し, Sen to Chihiro no kamikakushi) [Actualizada]


AÑO: 2001 (Japón); 2002 (España)
DIRECCIÓN Y GUIÓN: Hayao Miyazaki 
B.S.O: Joe Hisaishi
PERSONAJES: Chihiro Ogino, Haku, Yubaba, Zeniba, Kamaji, Susuwatari, Kaonashi, Lin, Bebé / Bō, Akiichirō e Ichiyūko Ogino, Dios del Río...


NO SE PUEDE VENCER AL PODER DEL AMOR...

¿Cuán a menudo hemos huido del mundo real para sumergirnos en el universo de ensueño de nuestra “loca de la casa”? Eso es precisamente lo que propone El Viaje de Chihiro, una subyugante epopeya que nos traslada a un mundo de fantasía, el cual tan sólo podemos hallar en los recovecos de nuestro fuero más interno, allí donde un día dejamos olvidado nuestro inmaculado espíritu de infantes pero que siempre ha permanecido latente en nosotros. Un mágico Mundo de Oz, que nos presenta a Chihiro no ya como la versión oriental de Dorothy, sino como Alicia en un mundo maravilloso gobernado por una diabólica bruja, personaje análogo al de la Reina de Corazones, que no exige cercenar cabezas, pero domina a los demás robándoles su nombre. Todas estas similitudes con los cuentos de Carroll o Lyman Frank Baum, convierten a Miyazaki en un mago capaz de transportarnos por los más fantásticos e ignotos bosques del celuloide, donde mitología, folclore o animación tradicional japonesa, se funden en un espléndido cuento de brujas y demás seres propios de un mundo feérico. Una singular pléyade de personajes y entornos tan sublimes y deliciosos que derrochan lirismo visual y melódico por cada uno de sus poros.

Así fue que no por casualidad, El Viaje de Chihiro recibiría el Oscar a la Mejor Película de Animación, primer y único film de anime hasta la fecha ganador de este premio, además de otros tantos internacionales, entre los que se encuentra el Oso de oro en en el Festival Internacional de Cine de Berlín de 2002.

Como viene siendo habitual en Ghibli, El Viaje de Chihiro contiene distintas enseñanzas inmersas en la trama principal, ya sea la crítica sobre el materialismo hedonista o esa hermosa lección de altruismo que nos demuestra que en la vida hay que dar sin reclamar nada a cambio. Según palabras el propio Miyazaki: “No quería que Chihiro fuese una heroína perfecta, sino una chica corriente. Su encanto procede de su corazón y de la profundidad de su alma”. El director japonés aporta así un innovador punto de vista con respecto a los clásicos relatos nipones, paradigma de una sociedad de profundas raíces "masculinizadas".

“Cualquier mujer es capaz de ser una heroína tanto como un hombre. Necesitarán un amigo, o un partidario, pero nunca un salvador”. (Hayao Miyazaki)

Otra de las magistrales lecciones que obtenemos gracias a esta fascinante joya del séptimo arte, es la de la magia de las palabras y el valor del nombre verdadero. Por ello, no es anecdótico que el ser Sin Rostro no hable en todo el metraje, que Chihiro pierda su nombre apenas comienza su particular odisea, o que Haku no recupere su auténtica naturaleza hasta que Chihiro le recuerda que en la importancia de conservar su nombre original, anida su propia esencia. Lo mismo ocurre con el vocablo “kamikakushi” (神隠し), cuya traducción vendría a significar algo así como “oculta por los dioses”.


¿Se tratará este épico poema visual de un sueño élfico? Pasen y lean, están a punto de sumergirse en el mundo de sus sueños...


SINOPSIS:
Nos encontramos en el Japón de nuestra era, país de origen de la familia Ogino. De camino a su nuevo hogar, Chihiro Ogino y sus padres se pierden hasta tropezar con un enigmático túnel. Pese a la inquietud y recelo inicial que ello provoca en la niña, la familia al completo se aventura a cruzar el túnel. Desde ese instante y como si de un paso a otra dimensión se tratase, Chihiro se ve inmersa en un mundo de fantasía habitado por dioses y espíritus similares a los yōkai. Un lugar ignoto para los seres humanos, cuya rutina es perturbada por la cándida y tierna infante. Comienza así un viaje de fábula en el que Sen, álter ego de Chihiro, tendrá que superar las adversidades en su camino para reencontrarse con su auténtica esencia y recordar quién es en realidad. Pero para sobrevivir en este insólito universo no estará sola, sino que irá cruzándose con distintos personajes que además de resultar claves en su auto-conocimiento, le mostrarán la importancia de la amistad y el amor mediante ese hilo rojo invisible que conecta a las personas más allá de lo tangible y lo intangible... ¿Será capaz de regresar a su vida anterior o permanecerá por siempre en ese etéreo mundo de ensueño que parece hallarse allende las fronteras de su imaginación?


ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES (¡Ojo, puede contener spoilers!):
Resultan evidentes los paralelismos con otros filmes de Ghibli como Porco Rosso (Kurenai no buta): Conjuro que convierte a los padres de Chihiro en cerdos, Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro): los susuwatari (bolitas de hollín) que transportan carbón a la caldera, La princesa Mononoke (Mononoke Hime): Haku vs. Ashitaka, Nausicaä del Valle del Viento (Kaze no Tani no Nausicaä): Chihiro como Nausicaä hace casi veinte años, El Castillo Ambulante (Hauru no Ugoku Shiro): Aventura de Sen por la fachada de la casa.


Miyazaki es un gran fan del trabajo de K. Miyazawa titulado Ginga Tetsudō no Yoru. Por eso se inspiró en el personaje principal de la citada obra cuando toma un tren a través de la Vía Láctea y pasa cinco estaciones para crear la escena en la que Sen y sus amigos toman el tren con destino a “Fondo del Pantano”. Incluso la melodía que les acompaña durante el trayecto, se llama Sexta Estación, lugar donde precisamente aparece una lámpara similar al logo de Pixar que acompaña a Chihiro y sus amigos y no es sino un homenaje a John Lasseter.


La purificación del espíritu del río que realiza Sen, está basada en un incidente que sucedió a Miyazaki mientras participaba en la limpieza de un río y eliminó entre otras cosas una bicicleta.


La preciosa B.S.O de Joe Hisaishi, es el colofón de algunas de las mejores escenas del filme, como la melancolía, indescriptible en palabras, que suscita el viaje en tren que lleva a Chihiro y sus amigos hasta el hogar de Zeniba. No en vano, el nombre de Hisaishi, figura en casi todas las películas de Ghibli, siendo uno de los compositores favoritos de Miyazaki.


Chihiro significa literalmente “mil brazadas de agua” y Sen “mil”. El término “Chi”, utiliza el mismo kanji que “Sen”, por tanto “Sen” forma parte del nombre de Chihiro. Asimismo, el comienzo del título en japonés, es un juego de palabras, pues “Sen”, si se lee como “sento”, significa “casa de baños”.


En la mitología oriental la máscara posee distintos significados, entre ellos de misterio, muerte, incertidumbre o futuro.


Cuando Kamaji dice a Chihiro “¡limpia!”, tras haber aplastado con el pie al "gusano" que habitó en Haku, se refiere a un antiguo sortilegio japonés de buena suerte que consiste en hacer un gesto con los dedos y se realiza cuando alguien se ve afectado por una impureza.


La ciudad a la que Chihiro y sus padres se dirigían, es la ciudad ficticia de Tochinoki, al norte de Nagoya. Tochinoki es además, el nombre de un parque de atracciones del norte de Tokyo y un balneario al sur de Japón.


El hecho de no mirar hacia atrás cuando Haku y Chihiro se despiden, es una clara referencia a la mitológica historia de Orfeo y Eurídice.



PERSONAJES:
Chihiro Ogino (荻野 千尋)
Protagonista principal de diez años de edad. Pese a que inicialmente se muestra egoísta y caprichosa, tras su particular odisea en el mundo de los espíritus se revela como una niña valiente, responsable y altruista. Mantiene un fuerte vínculo con Haku desde su infancia, vínculo que le lleva a romper accidentalmente la maldición que Yubaba introdujo en el sello mágico de Zeniba, emprendiendo así una arriesgada aventura para salvarle la vida y demostrando que el verdadero amor puede ser más potente que la magia.
Miyazaki crea a su heroina tomando como modelo a la hija de un amigo suyo que también tenía diez años.


Haku (ハク, lit. blanco o señor/supervisor) o Nigihayami Kohaku Nushi (ニギハヤミコハクヌシ, lit. dios del río)
Fiel amigo de Chihiro que la ayuda y protege desde el principio. Se convirtió en servidor de Yubaba para aprender su magia, pero el robo del valioso sello de Zeniba, implicaba su propia y lenta muerte.
Cuando Chihiro le cuenta que de pequeña cayó a un río cuyo nombre era Kohaku, ésta recuerda que fue Haku, en su auténtica naturaleza de dragón, quien le ayudó a salir de él. Es entonces que el propio Haku recuerda también su pasado y su verdadero nombre, liberándose así del yugo que Yubaba ejercía sobre él (no debemos olvidar que según la mitología japonesa, el dragón es un animal comúnmente asociado a los ríos y al agua). Al final de la aventura, Haku promete a Chihiro que dejaría de ser el aprendiz de la bruja y que volverían a encontrarse.


Yubaba (湯婆婆, lit. bruja del agua caliente)
Bruja que dirige la casa de baños termales para dioses y espíritus.
Domina a los demás robándoles su nombre mediante un hechizo e introduce un potente conjuro en el sello mágico que Haku robó a Zeniba para controlarle. Será Haku precisamente quien le proponga traer de vuelta a Bebé a cambio de que devuelva a Chihiro y a sus padres al mundo de los humanos, aunque ésta le amenaza con hacerle pedazos en cuanto vuelva.
En una lectura superficial aparece como ambiciosa, inclemente y manipuladora, sin embargo siempre acaba cediendo (especialmente ante su bebé) y acepta su derrota al dejar marchar a Chihiro.


Zeniba (銭婆, lit. bruja del dinero)
Hermana gemela de Yubaba, también bruja, cuya apariencia es idéntica pero su personalidad es antagónica.
Inicialmente asemeja ser incluso más temible que su hermana al perseguir a Haku por robar su sello y transformar a Bō en un ratón, al pájaro de Yubaba en un diminuto cuervo o a las 3 cabezas en una imitación de Bō. No obstante, cuando Chihiro y sus nuevos amigos van a visitarla a su hogar en el Fondo del Pantano para devolverle el sello mágico y pedirle disculpas en nombre de Haku, comprobamos que es una adorable ancianita, condescendiente y capaz de perdonar.


Kamaji (釜爺, lit. caldera/viejo)
Encargado de las calderas de la casa de baños. Sus seis largos brazos le permiten alcanzar las hierbas y sales de baño cómodamente. Es otro de los principales apoyos de Chihiro, además de mentor y pieza fundamental que le permite a la niña introducirse hasta las entrañas de la casa de baños e incluso finge ser su abuelo ante Lin para protegerla. Los susuwatari trabajan para él arrojando el carbón en la caldera.


Susuwatari o Makkuro kurosuke (ス ス ワ タ リ , lit. hollín hechizado)
Criaturas que trabajan en la sala de calderas con Kamaji  y pueden levantar objetos mucho más pesados que ellos, como por ejemplo, el carbón. Al estar conjurados por arte de magia, se vuelven de nuevo hollín sin un trabajo que hacer. La comida en forma de estrella que les da Lin, se denomina kompeitō, un tipo de caramelo tradicional japonés. En la medida de sus posibilidades, respetan y apoyan a Chihiro.
También están presentes en otras películas destacadas de Studio Ghibli, como Mi Vecino Totoro.


Kaonashi (カ オ ナ シ, lit. Sin Cara) 
Espíritu tímido y solitario que sigue a Chihiro allá donde va tras haber sido ella la única que le presta atención y se muestra amable con él. Cuando entra a la casa de baños adquiere las cualidades de corrupción y codicia que allí se respiran, engullendo personas de las que obtiene su personalidad y rasgos físicos hasta convertirse en un peligroso monstruo, insolente y arrogante, que emplea todo tipo de estratagemas para atraer la atención de Chihiro y así ganarse su afecto. Una vez que ésta le devuelve la cordura y sale de la casa de baños, acaba convirtiéndose en el ayudante de Zeniba.


Lin (リン, Rin)
Empleada de la casa de baños. Kamaji la convence para que lleve a Chihiro ante Yubaba ofreciéndole un tritón asado. Así es cómo la niña se convierte en su ayudante, pese a las aparentes reticencias iniciales de Lin. Con el transcurrir del tiempo, acabará convirtiédose en otra de las principales protectoras y apoyos de Chihiro.
Según el Artbook de la película, durante las primeras etapas de su diseño, Lin es el espíritu transformado de un Byakko, un tigre blanco que en la mitología japonesa otorga la felicidad y se refiere a uno de los cuatros monstruos divinos que representan a los puntos cardinales.


Bebé / (坊, lit. joven o niño)
Hijo de Yubaba con aspecto de bebé, aunque de tamaño mucho mayor que ésta.
Antes de conocer a Chihiro, Bō es el típico niño caprichoso y malcriado, acostumbrado a recibir todo tipo de atenciones por parte de Yubaba. Pese a que inicialmente se muestra reticente a abandonar su cubículo por temor a los gérmenes, cuando emprende su aventura junto a Chihiro, pierde inmediatamente el miedo y su personalidad cambia de forma drástica. Al final intercede por Chihiro ante Yubaba diciéndole que se porte bien con ella, puesto que ha disfrutado de la aventura.
En su babero, pone el kanji de su nombre en japonés.


Padres de Chihiro
Aunque nunca se dicen sus nombres, sabemos que el padre se llama Akiichirō Ogino (荻 野 明 一 朗) y la madre Ichiyūko Ogino (荻 野 一 悠子).
Son convertidos en cerdos mediante un hechizo por comerse las viandas destinadas a los espíritus y no es hasta el final, habiendo recuperado ya su forma de humanos, cuando reaparecen como tal junto a la entrada del túnel, ajenos a su experiencia porcina en el mundo de los espíritus e incluso al tiempo transcurrido.


Kawa no Kami (川 の 神, lit. Dios del Río)
Aunque a priori confundido con un dios pestilente debido a toda la basura que los seres humanos habían ido arrojando a su río a lo largo de los años, gracias a Chihiro recupera su forma original como un importante espíritu del río. En agradecimiento a la niña y a los empleados de la casa de baños, les recompensa con un pastel de hierbas medicinales (nigadango) y pepitas de oro respectivamente.


MORALEJA:
Nada de lo que sucede se olvida jamás, aunque tú no puedas recordarlo. Crecer y abandonar el mundo de la fantasía, no significa olvidar los sueños y la magia, sino que las experiencias vividas, perdurarán por siempre en nuestro interior.

- THE END -